24.2.10

La presidente y la presidenta


Desde hace días, con la llegada de Laura Chinchilla a la presidencia de Costa Rica, vengo escuchando la disputa sobre si se debe decir "la presidente" o "la presidenta".

Acá no vengo a defender ninguna de las dos formas sino que quiero exponer la razón por la cual se busca decir de una u otra manera.

Este tema ha tomado un rumbo de género más allá de lo gramático y esto lo digo por dos razones: primero, la pelea entre el sufijo -nte (presidente, agente, combatiente) y los sarcasmos que se han dado con el sufijo -ista (periodista, dentista, accionista).

Estas dos terminaciones no están amarradas al género del sustantivo sino al adjetivo o verbo del que nacen.

Según Manuel Seco terminación -ista es el sufijo de sustantivos y adjetivos que pertenece a un oficio, profesión, escuela, partido como por ejemplo: marmolista, modista, sofista, comunista; y este sufijo vale tanto para el género masculino como para el femenino, pero esta norma tiene algunas excepciones dependiendo de la región; por ejemplo en España se dice "el modisto" en lugar de "el modista".

Respecto a la terminación -nte, que es de donde radica este problema, se explica que este es el sufijo proviene de los derivados verbales llamados participios de presente o adjetivos como por ejemplo: andante, pudiente, saliente; así como de otros adjetivos semejantes que no proceden de verbos como: comediante, rimbombante, vergonzante; y de nombres de empleo aplicados a la persona que lo ocupa, derivados especialmente de verbos de la primera y tercera conjugación: ayudante, almirante; escribiente, suplente o presidente.

Lo anterior sería la explicación teórica de dónde vienen esas palabras y por qué se utilizan de esa forma. Queda en evidencia que no es una cuestión de género.

¿Por qué entonces se dice "presidenta"?

Según la Real Academia Española (RAE) en el Diccionario Panhispánico de Dudas explica esto sobre la palabra "presidente":

Presidente. ‘Persona que preside algo’ y, en una república, ‘jefe del Estado’. Por su terminación, puede funcionar como común en cuanto al género (el/la presidente; → género2, 1a  y 3c): «La designación de la presidente interina logró aplacar la tensión»  (Clarín [Arg.] 10.2.97); pero el uso mayoritario ha consolidado el femenino específico presidenta: «Tatiana, la presidenta del Comité, no le dejaba el menor espacio» (ÁlvzGil Naufragios [Cuba 2002]).

Esto significa que la palabra "presidenta" ha sido acogida por la RAE por su uso común en los paises de habla hispana y no por una regla gramatical.

A muchas personas les gustará usar PRESIDENTA, y está bien, El lenguaje evoluciona, pero su uso no se debe defender en nombre del lenguaje inclusivo o el machismo en nuestro idioma, sino en su evolución, la cual no va de la mano con sus reglas sino por el uso que le damos, algo que también deben entender los que les parece horrible utilizar PRESIDENTA solo porque gramaticalmente no es correcto.

En lo personal, yo creo en lo que decía Julio Cortázar, que uno debe utilizar las palabras que le gusta y si quiero escribir la presidente o la presidenta es mi elección no una obligación.

Gracias a Rocío que me ayudó en este post.

3 comentarios:

Mau Roverssi dijo...

Uff me encantó el post, sin embargo, dentro algunos círculos, especialmente universitarios y académicos, a veces se siente uno crucificado si no usa la forma políticamente correcta (en este caso Presidenta).

Kosmonauta.69 dijo...

Muy bueno el artículo, yo me quedo con presidentE y clientE, etc.
El asunto del lenguaje inclusivo es bastante engorroso, en particular no me gusta la duplicación de artículos (los y las estudiantes, cuando estudiante no es ni M ni F), si no les gusta como suena, que se busquen un diccionario, y pongan estudiantado, ah pero claro, se joden con el artículo nuevamente. Y que pasa con LA humanidad o LA gente? Nadie se queja de esos...

Rocío dijo...

Yo seguiré llamándola "la presidente"... qué feo suena de la otra forma. Algo más acerca del tema
http://www.nodulo.org/ec/2005/n038p19.htm