21.11.06

Trypanofobia

La semana pasada después de muchos años fui a la clínica del Seguro Social. Desde pequeño he tratado de evitar ir, nunca me ha agradado visitar hospitales o clínicas, solo el olor de hospital es suficiente para que no me sienta bien dentro de uno de ellos.

Por dicha yo no soy una persona que se enferma mucho y de no ser por un accidente seguramente nunca hubiera estado internado dentro de un hospital.

En fin, mi historia no es muy interesante porque en realidad fui para verme una alergia rara que tengo en mi mano y para hacerme un chequeo general. Todo marchaba tranquilo muy tranquilo hasta que me dijo el medico que tenía que inyectarme. Creo que a pesar de tantos años de vida y tantas inyecciones no he aprendido a no tenerles miedo.

El solo la sensación de que ya la aguja va a entrar en mi piel es suficiente para que empiece a respirar agitadamente y a sudar un poco frío. Es tonto, lo sé, pero la sensación de que te meten algo por la piel y luego se siente un líquido frió que se esparce es espantoso para mi.

Luego de que me dieron la noticia de la inyección caminé tranquilo, me sentía valiente, hice la solicitud en la ventanilla y esperé aun tranquilo. Peeeero, cuando entro el niño que estaba adelante mío ya me empecé a sentir un poco mal, peor cuando salió el niño y estaba súper tranquilo y yo que me moría del miedo y me preguntaba a mi mismo: “¿Dónde está mi mamá?” jajaja…

Entré bastante nervioso al consultorio y pidiendo que por lo menos fuera en el brazo la inyección, pero no, me dice la tipa que me baje los pantalones y sin pensarlo mucho me hizo sentir la sensación que detesto.

Luego de respirar profundo me levanté tratando de parecer valiente y caminé renqueando.

Creo que esto lo escribí porque no tenía nada mas interesante, pero deseaba escribir hace rato por acá.

Bueno, ahí los dejo riéndose de mí Trypanofobia.

4 comentarios:

Pazzo dijo...

jajajajaja.....Ya somos dos, yo odio las agujas y lo que más odio es cuanto me tienen que hacer examenes de sangre, porque la aguja es un toque más gruesa. Pero bueno que se le puede hacer, que mal que te haya tocado ponerle la nalga, yo tengo tiempo de que no me inyectan así, solo en el brazo, sabes eso es algo que resulta interesante, porque aquí en el seguro casi siempre ponen todo el la nalga pero dice mi profe de portugues que en brasil casi todo lo ponen en el brazo, ella se asusto cuando le dijeron que se bajara los pantalones en Costa Rica

Anónimo dijo...

pazzo tiene razon, pero ahora para sacar sangre usan solo una tipo navajita te cortan el dedo y te meten la sangre que sale en un tubo de ensayo..... al menos asi me toco ver que le hacian a mi hijo...
las agujas son feas.....si señores positrones...gracias por pasar por mi humilde blog

Anónimo dijo...

Creo que somos muchos los que tenemos este problemita.
Yo puedo decir orgullosamente que ya casi casi lo supero, al menos me hago la valiente si son en el brazo o en la nalga. Hasta voy sola y todo.
Pero hay unas con las que definitavamente no lo logro, las inyecciones del dentista, en la BOCA. Como las odio y esas sí me dan pánico, pero así terror.
Así que como le digo, no está solo en el mundo. Habemos muchos.

Anónimo dijo...

JAJAJAJAJAJAAJA

QUE LOKO A MI NO ME DAN MIEDO PERO ME FACINA VER COMO INYECTAN A OTROS!!!!! ES GENIAL SI TIENES OPORTUNIDAD INTENTALO SE TE QUITA ESA SENSACION HORRIBLE PORQUE TE DAS CUENTA QUE VER SUFRIR A OTROS ES MEJOR QUE SENTIRTE MAL TU O NO??? JAJAJAJAJA KUIDATE